domingo, 18 de enero de 2015

Niebla

Llegas, suspiras y te marchas. 
Marchas allá donde el viento frío huele a verano. 
Marchas allá donde la distancia entre dos corazones
 es apenas vanguardista. 
Allá donde no hay sol. 
Solo luna. 
Allá donde el único sonido existente 
 es el de tus pensamientos, tus incertidumbres... 
Y te vuelves pequeñito; 
y yo casi desaparecida por tu ida.
 Porque... 
quiero que no marches más. 
Quiero que te quedes aquí. 
Aquí, 
donde las sábanas son las únicas capas de censura entre ambos. 
Aquí, 
donde el miedo solo es un cuento chino. 
Aquí conmigo, y yo contigo.

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